
Mi cara cocinando es la misma que la de la Vieja friendo huevos de Velázquez (1614)
En casa estamos -como siempre- tratando de hacer lugar porque nunca hay lugar. Como los chicos están creciendo y con ello, el tamaño de sus cosas y espacio que ocupan (y qué bueno, significa que la cosa está yendo para donde tiene que ir), hay que no solo minimalizar la casa como delimitar cada vez más y mejores límites. Porque sin límites, gente, esto se desborda.
Alguna vez en los comienzos de este podcast compartí algunas formas de minimalizar distintos sectores de la casa. Esta vez, vamos a hablar de cantidades. Esta y las próximas semanas, hagamos juntos listas de cantidades de cosas esenciales. Cuando digo “esenciales” son las básicas. Todo lo demás (por ejemplo en la cocina, tostadora eléctrica, batidora, etc) es opcional porque no es esencial, pueden ser necesarias para tu estilo de vida. Si te facilita la vida, no hay que detenerse solo en esta lista.
La lista toma en cuenta una casa donde habitan cuatro porque, bueno, acá somos cuatro. Pero la idea es que se adapte a las necesidades de cada hogar.
Sabemos que la mayoría de las cocinas tienen el doble o el triple de lo necesario, y pueden existir duplicados, “por las dudas”, regalos que no usamos y aparatos que ocupan espacio físico.
Entonces, ¿qué es realmente esencial en una cocina funcional para una familia o para los habitantes de una casa?
1- Vajilla
No necesitas doce platos si viven cuatro personas. Necesitas seis, dos más por si viene alguien o se te rompe uno. Máximo ocho si tenés espacio. Entonces:
- Seis platos playos grandes.
- Seis platos playos chicos.
- Seis bowls o potes (ahí sirve para sopa, ensaladas de frutas, pochoclos, el cielo es el límite…o tu presupuesto).
- Seis vasos.
- Seis tazas.
Eso cubre el uso diario y algún invitado ocasional. Más que eso es acumulación.
Cuando se tienen demasiada vajilla, pasa algo interesante: la pila de la pileta para lavarlos, crece exponencialmente. Porque siempre hay otro plato limpio disponible, siempre hay otro vaso que puedo usar y no lavar este. Menos cantidad obliga a lavar antes. Y eso mantiene el orden solo.
2- Cubiertos
Misma lógica.
- Seis tenedores.
- Seis cuchillos.
- Seis cucharas grandes.
- Seis cucharas chicas.
No necesitás veinte cucharitas. No organizan mejor la vida, solamente te llenan los cajones.
3- Utensilios de cocina
Acá es donde más se exagera cuando no somos cocineros profesionales. Una cocina funcional necesita:
- Una sartén grande.
- Una sartén mediana o chica.
- Una olla grande.
- Una olla mediana.
- Una olla chica.
- Un colador.
Eso es todo para cocinar el 95% de las comidas.
Después, hay otras cositas:
- Una espátula.
- Un cucharón para la sopa.
- Un buen cuchillo grande (no sean ratas, compren uno más o menos que sino se rompen de nada).
- Una tabla de cortar.
- Un pelador (no ultra necesario pero oh, cómo facilita la vida).
- Un abrelatas.
La pregunta incómoda es esta: ¿cuántos utensilios tenés que no usaste en el último año? A mí me encantan las cucharas de madera. Tuve que abandonar dos porque realmente, no tenía sentido tenerlas simplemenye porque eran lindas. Juro que nadie las usaba y siempre agarrábamos la misma. Así que si no lo usaste en un año, no es esencial. Solo ocupa espacio.
4- Recipientes herméticos
Este es el clásico problema de tuppers sin tapa y tapas sin tuppers o potes de plástico que vieron tiempos mejores.
Leí en algún lado mucho tiempo atrás que una cocina ordenada necesita entre seis y diez recipientes. No treinta. Y estoy de acuerdo. Y claro, si podemos, mejor vidrio que plástico. Duran más, no absorben olores, y no se deforman. A menos que seas soplador de vidrios y trabajes el vidrio artísticamente.
Entonces, entre seis y diez potes, que pueden ser de diferentes tamaños, es suficiente. Ahora, si uno congela comida para llevarse al trabajo, si uno tiene esa maravillosa capacidad de organizar la comida de la semana y necesita más, claro que vamos con los potes congelados. Siempre hay que pensar en las necesidades.
5- Electrodomésticos
Heladera y cocina son las dos cosas esenciales. Pero extendamos esto un poco hacia lo que facilita la vida.
Uno tiene que pensar en qué realmente usamos: uno o dos electrodomésticos chicos que realmente uses como licuadora, mini pimer, air fryer, microondas. Si algo vive guardado en una caja alláaaaa arriba del armario, no es esencial.
Les cuento en casa qué tenemos como esencial y necesario:
- Heladera
- Cocina
- Microondas
- Air Fryer (ya tiene seis años y pidiendo jubilación).
- Licuadora
- Mini procesador
El microondas no es esencial ni la licuadora ni el mini procesador. Pero el microondas lo usamos mucho porque congelamos comida (¿podemos descongelar sin él? Podemos. Y lo hacemos bastante. Pero otras -muchas- otras veces, lo usamos). La licuadora la uso para jugos y hacer leches vegetales para los chicos y hasta hace un mes, como procesadora pero sin mucho éxito porque las cosas no quedan bien procesadas. Por eso compré un mini procesador para hacer quesos veganos, procesar semillas, etc. No que me guste cocinar, pero forma parte de lo que pueden comer 3/4 de esta familia esas cosas procesadas.
Creo que es un poco así como tenemos que elegir lo necesario, que no es lo esencial. Inclusive porque minimalismo real no significa vivir con lo mínimo posible. Significa vivir con lo suficiente para que la vida -en este caso la cocine- funcione bien para vos y quienes viven con vos en caso de que compartas tu hogar.
Y hay un punto muy importante. No estamos hablando solo de que tu cocina se va a ver más linda con menos cosas. Estamos hablando también de energía, de gasto de tiempo en cuidar las cosas.
Además, cuando tenés menos, podés determinar con claridad que cada objeto:
- se limpia
- se guarda
- se mueve
- se mantiene
Menos objetos significa menos mantenimiento visible e invisible. Cocinar se vuelve más simple, te guste o no te guste la actividad.
Y recordá siempre que uno entra, uno sale. Si comprás una taza nueva, una vieja se va. Si comprás una sartén mejor, la vieja sale de la casa. Si no haces esto, el desorden vuelve.
Y sin invitar cosas “porque eran baratas” o guardar utensilios “por si se pueden arreglar” (si algo está roto y no lo arreglaste en seis meses, no lo vas a arreglar).
La cocina ideal es la que tiene lo esencial + lo que necesitás. Cuando decidas minimalizar la cocina, abrí el cajón de utensilios, sacá todo y solo lo que usas cada semana. Lo demás, afueraaaa.Seguí con los platos, después con los tuppers o recipientes que tengas. En una hora ya vas a ver cuánto no usabas. Y no te sientas mal: te vas a sentir peor cuando no encuentres un cucharón para servir la sopa o la espátula para revolver los huevos.
Nos vemos la semana que viene con más Minimalismo Real.
