
Ahora que estamos todos corriendo para comprar regalitos de Navidad (o no), ¿qué tal pensar en regalos para nosotros mismos? Y sí, pueden ser materiales, no hace faltan que sean abrazos a nosotros mismos. Esta idea la tomé de una newsletter de Joshua Becker, del sitio Becoming minimalist y me pareció muy interesante para aplicarla en nosotros mismos.
1- Algo que necesitás.
Si tenés un dinerito extra, puede ser un buen momento para darte eso que necesitás. Y cuando digo necesitás, no me refiero solo a ese pantalón que tenés que reemplazar. Puede ser también un paseo, un retiro (yo necesito un retiro…), algo inmaterial que necesitás para arrancar (o continuar). Puede ser el multiprocesador para hacer pastitas de garbanzo porque estás probando recetas diferente. Lo que cada uno necesita puede tener múltiples formas. Cada uno sabe cuál. Yo, por ejemplo, necesito unas bandas elásticas para hacer mis ejercicios en casa porque las que tenía se rompieron. ¿Puedo vivir sin ellas? Puedo. Pero las necesito para intensificar mis ya pobres ejercicios de pierna.
2- Algo que querés.
Lo que querés puede ser algo que no necesitás, por eso está en otra categoría. Yo quiero mucho hacer un curso de Chi Kung. No lo necesito, es algo que quiero desde hace por lo menos diez años y todos los años algo pasa (generalmente algo económico) que no me permite hacerlo. Quién dice, tal vez me lo pueda regalar el año que viene. Fijate qué es eso que querés y ponelo en tu listita para regalártelo. Nuevamente, puede ser algo material o inmaterial. Puede ser algo que implique plata como no (visitar el Museo de Bellas Artes es gratuito y es algo que quiero volver a hacer hace tiempo por ejemplo…sola, porque quiero tiempo y paciencia para ver las obras). Nuevamente, esto es subjetivo así que…la elección es tuya.
3- Algo para compartir.
Creo que esta es la categoría más linda porque es para disfrutarlo con otros. Yo quiero comprar un Boogle, aquel juego de dados con letras que se mezclaban y cada participante tenía que escribir la mayor cantidad de palabras posibles en un tiempo determinado. El Boogle que quiero es caro, por eso todavía no lo compré. Pero lo estoy pensando…Puede ser una experiencia también como ir todos juntos a ver una obra de teatro y comer afuera después, compartir un viaje de un día, tantas opciones. Para ser honesta, esto para mí es una mezcla de los primero (lo que necesitás) y lo segundo (lo que querés). Porque…¿quién no necesita a los otros, al menos de vez en cuando, para compartir experiencias? Y las personas que elegís, es porque querés elegirlas al final, ¿no? No sé, a mí me pareció algo muy lindo.
Espero que puedas regalarte las tres categorías de una vez y que puedas disfrutarlos mucho.
Nos vemos la semana que viene con más Minimalismo Real.