
Ah, el celular. Ese aparatito mágico donde ponemos todo y nos resuelve todo. La magia de la conexión a un click y una carga de batería.
Antes de empezar, pensemos en cómo usamos nuestros celulares en el día a día:
a- Comunicaciones básicas como llamadas o mensajes (hoy WhatsApp es LA forma de comunicación entre todos).
b- Acceso a las redes sociales (sea por el motivo que sea, contenido, información, etc).
c- Aplicaciones en general (desde delivery de comida hasta ver el resultado de tu examen médico, todo necesita una aplicación).
d- Dispositivo principal para realizar tareas diarias (como acceder a bancos).
Ahora, pensando en estos puntos y haciendo una suposición clase media de que no usan los celulares para cuestiones básicas como acceder a contenidos escolares porque no hay otro dispositivo en casa, entro en la cuestión de la limpieza del celular.
1- Comunicaciones básicas
La mayoría de nosotros usamos WhatsApp para cualquier cosa que implique comunicarse con el otro. Desde mensajes de texto y audio hasta llamadas de voz o video-llamadas. Existen otras opciones como Telegram pero si ves que no aporta más que un grupo donde todos se dan palmaditas en la espalda por pensar lo mismo, tal vez sea hora de borrar el aplicativo y quedarte con lo que te sirve.
2- Acceso a las redes sociales
Pensando en que ya hablamos sobre qué redes sociales mantener y por qué, vamos a asumir que tenemos las aplicaciones de las redes sociales que elegimos mantener. Instagram es prácticamente una aplicación móbil pero otras no lo son. Fijate si realmente necesitás tener la aplicación en tu celular o eventualmente conseguís ver lo que querés ver desde tu compu. Al final, no necesitás estar conectado todo el tiempo a tu red social de preferencia.
3- Aplicaciones en general
Si sos un fanático del delivery y en tu zona o región esa empresa hace entregas, es entendible que tengas la aplicación porque muchas veces los precios varían bastante desde la app. Ahora…si pedís cada tanto en X empresa, ¿para qué tener la aplicación en el celular? Bajalo cuando lo necesites y borralo después. Ah, es mucho lío, tengo que poner la cuenta, la clave que no me acuerdo, usar mis datos…bueno, entonces dejá tu teléfono lleno de íconos que te llenan la memoria del celular y te llenan de ruido un aparato que hoy por hoy usamos para todo.
4- Dispositivo principal para realizar tareas diarias
Una de las cosas que más me molesta de esta “appliacionilidad” (neologismo inventado por mí para referirme a la pasión de todo el mundo de pedirte que bajes una aplicación para todo) es que inclusive los bancos han entrado en esa onda. Ahora te roban el celular y te roban la vida. Todo es con el token del celular, el SMS del celular, el mail a tu correo registrado en tu celular, etc. Pero bueno, nos toca avanzar (o acompañar) estos cambios y aprender a lidiar con ellos. En el celular, lo mejor de todo es solo tener aquello que realmente necesitamos y evitar poner cualquier otra cosa que explicite cómo es nuestra vida. Con esto quiero decir que si tenemos que poner la aplicación del banco donde recibimos nuestro sueldo en el celu, la pongamos pero nada más. Reducir al mínimo aquello que podemos ver por otros medios es indispensable para minimalizar el ruido del celular.
¿Y en casa cómo lo aplicamos?
1- Comunicaciones básicas
En mi celular solo tengo WhatsApp que es el medio por el cual me comunico con todos. Lo que sí hice fue bloquear todo lo que no me resulta familiar. Si es necesario entrar en contacto conmigo, usá el teléfono. Es el mismo número y la mayoría de los planes pre pagos de celular como el mío tiene minutos libres, dale.
2- Acceso a las redes sociales
No tengo red social en mi celular. Punto. Si quiero acceder o compartir algo, lo hago por la compu. ¿Da más trabajo? Sí. Pero me hace también repensar en cuán importante es aquello que quiero compartir y si creo que suma algo para quien va a perder su preciado tiempo en ver lo que yo publiqué.
3- Aplicaciones en general
No tengo aplicaciones en el teléfono que no sean las que uso diariamente. Hoy sin ir más lejos, fuimos al supermercado y teníamos puntos para rescatar. Bajé la aplicación antes de ir, la usé y la borré cuando salimos. ¿Da más trabajo? Sí. Pero también implica planificación. Lo mismo que el delivery. Yo tengo una aplicación de delivery con puntos que podés usar en tu próxima compra. La bajo cuando la necesito. Todo lo que puedo hacer por la computadora, lo hago.
4- Dispositivo principal para realizar tareas diarias
En mi celular solo tenía el banco principal de la familia por ejemplo. Y el de la obra social. Y el de Mi Argentina que es por donde hacés todos los trámites para esto o aquello. Hasta que me cansé. Todo lo que pude hacer por la compu, lo hice. Hace unos años borré todo. Tuve que irme hasta la playa más cercana donde estaba el banco para pedir un token físico porque me rehusé al token en el celular. Y cuando me mudé, mi hermana agarró la bici, pedaleó 3 km y fue a hacerme la aprobación del token para el celular. Y me sentí vencida por el sistema. Estoy en la lucha por el token físico todavía pero no creo realmente que la gane. Todavía no resolví cómo zafar de las aplicaciones de uso diario completamente pero como dije, todo lo que me da la opción de hacerlo por la compu, lo hago.
Estas son cuatro ideas para limpiar el celular y así tal vez empezar a minimalizar su uso. Ayer leía en el diario que los jóvenes de 18 a 35 años reconocen mucho más rápido la expresión de tristeza de un emoji que de la cara de una persona real triste. Esto nos tiene que decir algo, ¿no?
Nos vemos la semana que viene con más Minimalismo Real.