
Llegó el nuevo año y los própositos llenaron nuestras agendas y ya una semana después probablemente la mitad se nos cayó. O todavía no, pero siendo realistas, gran parte de lo que nos propusimos se va a caer en un par de semanas. Por eso, les propongo algo: empezar de cero.
Para empezar de cero, tenemos que tener en cuenta un poco lo que fue comentado en el episodio 46 “Somos un cero”: no importa lo que sos o tenés hoy, sos un cero. No tenés nada más que a vos mismo (bueno, y a los que viven con vos, no podemos ignorarlos, yo tengo dos seres humanitos que me dejan en constante estado de alerta). En fin, veamos cómo minimalizamos la cosa y conseguimos transitar el nuevo año sin que caigan en el olvido nuestros propósitos:
1) Elegí 3 objetivos.
No es un número aleatorio…aunque sí. Dicen que el tres es el número del equilibrio y la perfección. Leí algo sobre los triángulos equiláteros hace un tiempo pero qué se yo, combinemos que un cuadrado también tiene lados equiláteros. Pero hay algo en ese tres que permite que no nos propongamos poco (dos objetivos) ni mucho (como que cuatro ya es mucho). Entonces, en tu vida cero, hay tres cosas vitales que necesitás trabajar para poder tener una vida que te agrade. ¿Cuáles serían? Les doy mi ejemplo: como el año pasado, tengo mi trinomio: salud, familia/amigos, trabajo/economía. Dentro de esas tres cosas, la vida se desdobla, ¿no? Proponete otros tres subcategorías para ellas y nada más. Pero esas subcategorías tienen que tener objetivos claros, no algo como “bajar de peso”. Tá, cuánto. ¿Cinco kilos en 2 meses? Sigo con mi ejemplo porque me encanta ser autorreferente: salud, tengo llegar al IMC saludable perdiendo 1,5 kg por mes durante 6 meses a través de la alimentación y ejercicio, tengo que continuar y aumentar los ejercicios diarios con 30 minutos de musculación en casa, y realizar los estudios médicos que necesito hacer (ver médicos mensualmente). Fíjense que son claros y realistas: necesito perder 1,5 por mes para que llegar a mi IMC, yo ya pasé de los 40 y mi corridita y caminata mañanera no es suficiente, necesito aumentar mi masa muscular haciendo pesitas en casa y ya me hice una listita de videos de Youtube para piernas y abdominales y cada mes del año tengo un médico diferente para ver y exámenes para hacer. Ya están en la lista de actividades de cada mes. Tres cosas y tres subcategorías. Nada más. Tu vida que está en cero ya va a mejorar bastante con esos tres objetivos.
2) Sacate de encima todo.
Bueno, no todo. Pero todo lo que no tenga que ver con tus tres objetivos principales. Digamos que te propusiste emprender. Hay muchos factores y variables ahí que no controlamos, pero enfoquémonos en lo que sí controlamos. ¿Qué tipo de emprendimiento vas a hacer? Digamos que sos pastelera, vas a hacer tortas. Mirá la cocina: además de lo principal para tu sobrevivencia diaria, ¿qué cosas aportan y qué cosas no aportan al espacio que querés crear si vas a empezar de tu casa? Si te propusiste como yo hacer ejercicios en casa porque no tenés para pagar un gimnasio o no querés, ¿qué es lo esencial? ¿Dónde lo vas a poner? Si no entra en tu casa, ¿qué podés sacar para que eso que te propusiste forma parte de tu vida? Sacate de encima todo lo que no se alinee con tus tres objetivos para el año. Te prometo que no te vas a arrepentir y de última, si lo hacés, acordate que empezaste de cero. No tenías nada cuando hiciste este camino, ¿te acordás?
3) Llevá un registro.
No, no te voy a pedir que te hagas un diario de gratitud, un bullet journal ni nada. Pero sí que registres tus objetivos en algún lugar, los tres desdoblamientos de cada objetivo y mes a mes (o semana a semana o día a día, como te resulte fácil y práctico), anotá cómo vas avanzando. ¿Por qué el registro? Porque digamos que me propuse hacer 7 días de musculación en casa. A las dos semanas me doy cuento que no puedo. Le pongo 5. A las dos semanas le pongo 3 porque tampoco pude. A las dos semanas veo que tampoco pude 3 veces en siete días. Entonces hay algo que tengo que cambiar en otros aspectos de mi vida porque si no hago una vez por semana, no voy a alcanzar mi objetivo. ¿Qué pasó ahí que no pude con mi objetivo? ¿Cómo lo resuelvo? El registro te da una cierta obligación de colocar ahí en el papel o en donde anotes, tus conquistas y tus derrotas. Y es a partir de ahí, que vos, que empezaste de cero, vas a poder ver cómo aprender de esas derrotas.
Obviamente somos todos personas que traemos un pasado, una circunstancia, una situación. Pero pensarse en estado cero trae una cierta libertad. No tenemos deudas, tenemos un déficit a solucionar. No estamos gordos, estamos con una pancita que queremos bajar. No estamos emocionalmente estresados, estamos en el comienzo de nuestro camino a trabajar lo que controlamos y lo que no. No hay arrepentimientos porque el pasado pasó. Y lo que nos queda es lo que somos hoy y la posibilidad de lo que podemos ser mañana. Como dijimos en aquel episodio, somos un cero. Y podemos reescribirnos cuando queramos.
Nos vemos la semana que viene con más Minimalismo Real y los dejo con algunos trechos de esta hermosa canción de “Ciro y los Persas”:
En estos tiempos de oquedad, de oscuridad iluminada,
De distracción a perpetuidad, de imbecilidad tan programada.
Aunque no encuentres la voz, aunque te paguen con platos de arroz,
Aunque te asustes y puedas caer, la dignidad no se pierde sabes.
No estás aquí para pasar sin que te vean, ¡qué carajo!
Si ser lo mismo es virtud, vos sabés bien que también es quietud,
Si anda rondando la felicidad no tengas tanto temor de cambiar.
Vas a bailar, como si fuera la última noche.
Vas a bailar, como si fuera la última noche.
No sos un mueble en un rincón, o solo un número en un legajo.
Te quiero oír respirar, quiero abrazarte y sentirte vibrar,
No hay que viajar a otra dimensión,
Para escuchar lo que suena mejor, dentro tuyo.