
Llegamos al episodio 100 y para celebrar, me gustaría compartirles 10 preguntas que resumen un poco esta jornada que comenzó dos años atrás. ¿Vamos?
1- ¿Lo necesito?
Esta es la pregunta básica que nos tenemos que hacer siempre, seamos minimalistas o simplemente no queramos gastar plata al divino botón. ¿Para qué vamos a adquirir algo, sea un producto, sea un servicio y agregarlo a nuestra vida? No quiero que piensen que el “lo necesito” es meramente utilitario. También puede ser “lo necesito” porque la vida me parece más linda con esto. No necesito un cuadro colgado en mi pared, pero si verlo me hace feliz, ¿por qué no?
2- ¿Es útil, bello o ambos?
Esta es una extensión de lo anterior. William Morris decía que no había que tener en casa nada que no fuera útil o bello (o ambos le agregamos). Entonces, ¿me gusta mucho como para mantenerlo? Mantenelo. ¿Me es útil para el día a día? Entonces mantenelo. ¿No es útil ni bello? Entonces…¿para qué lo tenés?
3- ¿Qué queremos de este espacio?
Cuando vamos a empezar con la árdua tarea de descartar, antes que nada tenemos que pensar cuál es el objetivo de ese espacio, sea la cocina, el baño, el comedor, el dormitorio, no importa. Si no sabemos qué queremos de ese lugar, difícilmente podamos dejar aquello que necesitamos, que nos sea útil o bello. Determiná qué vas a hacer en ese lugar, y creá un espacio acorde a lo que buscás.
4- ¿Esto soy yo o un yo pasado?
Cuando descartamos, a veces nos cuesta un poco sacarnos de encima algunas cosas porque representan una vida que tuvimos y que tal vez recordamos con nostalgia. O son cosas que nos remiten a un momento al que nos gustaría volver. Dice Joaquín Sabina sabiamente que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. No digo que te saques de encima todo lo que no tiene que ver con quién sos ahora, pero no te quedes con cosas que te impiden avanzar.
5- ¿Tiene valor sentimental?
Continuando un poco con lo anterior, mucho de lo que tenemos hoy, lo venimos arrastrando porque tiene un valor sentimental. Yo personalmente, guardo objetos que tienen un valor sentimental para mí. Pero aprendí a dejar ir parte de ellos. Si tiene valor sentimental, preguntate si realmente necesitás guardarlo para mantener vivo el recuerdo de aquello a lo que te retrotrae (una persona, un momento). Si decidís guardarlo, ¿para qué? ¿Necesitás todos los objetos sentimentales para recordar todo tu pasado o algunos más representativos te bastan? Esto es muy subjetivo, claro. Yo guardo fotos. Probablemente el día de mañana nadie las quiera porque va a ver gente en ellas que nadie va a poder identificar. Pero hoy para mí tienen sentido. No tienen sentido vajillas, ropas, etc. Cada uno sabe aquello que es significativo. Y aquello que ya puede dejar ir.
6- ¿Cómo me organizo para minimalizar las cosas?
Yo apoyo la moción de Marie Kondo que dice que hay que organizar en categorías pero primero sacamos todo, todo, todo lo que pertenece a esa categoría y después descartamos y organizamos. Ella menciona:
- Ropas
- Libros
- Papeles
- Komono (que son cositas que andan dando vuelta por la casa como monedas, colitas de pelo, clips, etc).
- Objetos sentimentales
Vas sacando todo y ahí yo soy a favor de pilas de vender, donar y tirar. Una vez que hiciste eso, ahí recién organizás.
7- ¿Qué dono, qué vendo, qué tiro?
Doná lo que esté en buen estado y a vos te gustaría recibir si estuvieras necesitándolo. Es decir, no dones cosas rotas, sucias o en mal estado. Vendé aquello que no te demande tiempo. Porque está buena la idea de recuperar dinero vendiendo lo que ya no usás, pero si sos como yo que tenés cero tiempo y paciencia para esas cosas, sacar foto, publicar, responder preguntas, vender, despachar, lidiar con posibles problemas a veces no vale la pena si el valor no se condice con el esfuerzo que le ponés encima. Claro que esto va a depender de tu necesidad económica del momento pero si ves que el valor no vale el esfuerzo, date un mes y donalo. Y reciclá todo lo que puedas antes de tirar que es lo último de lo último.
8- ¿Cómo gasta un minimalista?
Teniendo en cuenta las demás preguntas, un minimalista gasta en lo que es importante. Para mí puede ser viajar con la familia siempre que la economía lo permite, para otros puede ser comprar obras de arte o ropa. Nada es impeditivo, no necesitás tener 3 piezas de ropa negra y un florero blanco como total de posesiones para ser minimalista. Otro aspecto importante y lógico es saber dónde estamos parados y qué queremos para el futuro. De nada sirve decirme “me merezco este viaje” y reventar la tarjeta de crédito si me voy a pasar un año y medio trabajando para pagarla. No nos tenemos que privar de lo que nos hace felices per tenemos que ser conscientes del costo que esto tiene y valorarlo con el tiempo que tenemos. Al final, lo que gastamos lo pagamos con el tiempo que tenemos que trabajar para ganar esa plata. ¿Vale la pena, tiene sentido para vos hacer ese gasto si después te toca trabajar muchísimas horas más? Si sí, adelante. Si no, organizate para hacerlo en otro momento. La vida son ciclos y la economía de nuestros países es extremadamente cíclica como para jugarse a todo o nada.
9- ¿Cómo tener claro lo que es importante?
En lo que respecta a cosas físicas, lo necesito, es útil, bello o ambos creo que cubre esa cuestión. En lo económico, la principal pregunta para mí hoy en día es que si mis gastos se alinean con lo que quiero de mi vida hoy y en el futuro. Digamos que decido gastar en cinco libros porque quiero, porque “me lo merezco después de un año difícil”…¿se alinea con mi idea de tener más tiempo y plata para compartir paseos con mis hijos, mi compañero, mi familia y amigos que están lejos? ¿No puedo leer libros de la biblioteca, no puedo conseguir el mismo efecto de una forma que me permita alinear lo económico con los objetivos prioritarios de mi vida? A mí me viene ayudando mucho esa pregunta. En lo emocional o mental, saber si estás usando tu tiempo en algo que no te haga querer escaparte de tu vida día sí, día no es parámetro suficiente. Pensá que tenemos un tiempo limitado y que encima, no sabemos cuán limitado es. Tu tiempo no vuelve, entonces usalo en lo que te haga bien. Sin olvidar claro, que no somos islas y que a veces, un poco de incomodidad va a existir en nuestras vidas.
10- ¿Cómo sé si estoy avanzando en mis metas minimalistas?
El minimalismo para mí es un viaje, un camino, una experiencia diaria. Hoy mi casa está un desorden y un caos total porque volvimos de viaje y estamos todos panchos mirando el techo y haciendo nada. ¿Significa que fallé como minimalista? No. Porque mañana vamos a poner todo en su lugar (todo tiene su famosa “casita”) y más o menos volveremos a la normalidad. ¿Cómo sabés si estás avanzando? Simple: ¿te sentís mejor cuando llegás a tu casa? ¿Tenés más tiempo para como hoy yo, mirar el techo o hacer algo que te guste? ¿Tenés menos cosas por hacer y más para disfrutar? ¿Tu agenda tiene más espacios vacíos o tiene más cosas que quieras hacer? ¿Comprás con consciencia? ¿Pensás dos veces antes de gastar en algo que no sabés si te va a sumar algo? Hay tantas formas de saber si vas avanzando. Pero también acordarte que a veces vamos para atrás porque descubrimos que algo no funcionó. Qué se yo, yo tenía un supuesto método para organizar las comidas semanales que resultó pésimo. Entonces, menos pedir resultados y más vivir con alegría que con eso ya estamos bien avanzados.
Espero que les hayan servido las preguntitas resumen de estos últimos 100 episodios y que podamos continuar acompañándonos por más episodios más. Si quieren dejar comentarios, yo leo y respondo todo.
Nos vemos la semana que viene con más Minimalismo Real.
Hola, Muna. Te saludo desde un rincón mágico en Centroamérica llamado El Salvador. Allá por octubre del 2024 me topé con tu podcast y ha sido de lo mejor que he podido encontrar.
Recién escuché el último episodio, el 101, en el que nos dejas en pausa (por ahora). Y confieso que me llegó un conato de tristeza, pero se desvaneció pronto al recordar que la riqueza que has compartido y sigues compartiendo yace todavía ahí: en tus 100 episodios de Minimalismo Real. Además, está la promesa de que volverás cuando la vida te lo permita a seguir sumando a todos los que hemos tenido la fortuna de encontrar tu blog o podcast.
Si bien algunos de tus episodios me hacían mayor eco que otros, a medida que los escuchaba —y volvía y volvía a escuchar, como el caso del episodio n° 55 “6 conceptos para minimalizar cualquier cosa”, sin duda de mis favoritos—, no me queda duda del valor que me has aportado, ya sea reforzando ideas que practico actualmente o descubriendo nuevas perspectivas de abordar la vida desde el minimalismo.
Por todo ello, te mando un enorme GRACIAS y los mejores deseos para ti y tu familia. ¡Hasta pronto!
¡Hola, Edwin! Muchísimas gracias por tu comentario, no sabés lo lindo que es leerte. Si todo sale bien, ¡en un par de meses nos volvemos a encontrar! Te mando un besote inmenso y otra vez, gracias por el comentario tan lindo.